La tierra recibe aproximadamente 1360 vatios por metro cuadrado debido de la distancia entre sol y tierra después de pasar la capa atmosférica esta radiación se ve reducida, llegando aproximadamente 1k vatios por metro cuadrado a la superficie terrestre [1].
La creación de hidrógeno mediante energía solar se basa en dos métodos principales: la electrólisis y los procesos termoquímicos.
La electrólisis se da por medio de la implementación de calor mediante concentradores solares, como torres o espejos parabólicos, reduce la cantidad de energía eléctrica requerida. En cuanto a los procesos termoquímicos, destacan la termólisis directa del agua [2].
La electrólisis se lleva a cabo mediante la aplicación de un voltaje o corriente de tipo continuo, mientras que la termólisis requiere de temperaturas superiores a los 2500°C para estimular las reacciones endotérmicas [3].
[1] M. P. Aparicio, Radiación solar y su aprovechamiento energético. Marcombo, 2020.
[2] M. J. Montes, A. Abánades, y J. M. Martínez-Val, «PRODUCCIÓN DE HIDRÓGENO A PARTIR DE ENERGÍA».
[3] N. B. Olarte y J. C. M. Hernandez, «EVALUACIÓN DE LA PRODUCCIÓN DE HIDRÓGENO A PARTIR DE ELECTRÓLISIS DE AGUA DE MAR UTILIZANDO ENERGÍA RENOVABLE COMO FUENTE DE ENERGÍA ELÉCTRICA.».