CALIDAD DE LA ENERGÍA
La calidad de la energía eléctrica se entiende como el suministro de energía con las características necesarias (voltaje, corriente y frecuencia estables) para no afectar el desempeño de los equipos conectados y evitar fallas en sus componentes. En las últimas décadas, la creciente utilización de equipos electrónicos sensibles y la extensión del uso de la electrónica de potencia han hecho que la calidad de la energía cobre mayor relevancia, ya que estos dispositivos requieren condiciones más estrictas para operar correctamente.
Una baja calidad de energía puede generar problemas como variaciones de voltaje a corto o largo plazo (sags, swells, sobrevoltajes, bajo voltajes), transitorios, distorsión de la onda senoidal (como armónicos y ruido), parpadeos (flickers), interrupciones del suministro y desbalance de voltajes entre fases. Todos estos disturbios tienen impacto tanto en la productividad industrial como en el funcionamiento seguro en ambientes comerciales y residenciales.
También es fundamental la corrección del factor de potencia, la cual (usando capacitores) mejora la eficiencia del sistema y reduce pérdidas, costos operativos y sanciones económicas. Así, la calidad de la energía eléctrica es clave para el funcionamiento eficiente, seguro y económico de los sistemas eléctricos modernos.
[1] Arellano Martínez, A., Mireles Huerta, D., & Samayoa Castillo, R. D. J. (2011). Mejora de la confiabilidad en el edificio Valdés Vallejo de la UNAM.
[2] Donsión, M. P. (2016). Calidad de la energía eléctrica. Ibergarceta.
[3] Holguin, M., & Gómez Coello, D. (2010). Análisis de calidad de energía eléctrica en el nuevo campus de la Universida Politécnica Salesiana (Bachelor's thesis).