Estado del arte de la biomasa con referencias en español
Introducción
La biomasa comprende materiales orgánicos de origen vegetal o animal, residuos agrícolas, forestales y subproductos de industrias, que pueden aprovecharse energéticamente.
En España, la biomasa representa una parte significativa del consumo de energía renovable, principalmente para usos térmicos (calefacción, agua caliente, procesos industriales) y en menor proporción para generación eléctrica.

Principales áreas de aprovechamiento
Calor y uso térmico directo: calefacción en viviendas, agua caliente sanitaria, calefacción en comunidades o edificios, redes de calor, calentamientos industriales.
Generación eléctrica / cogeneración (electricidad + calor): a través de centrales de biomasa que queman o gasifican biomasa para producir electricidad; muchas instalaciones combinan generación con producción de calor útil (cogeneración).
Uso en comunidades, industria y redes de calor: la biomasa permite soluciones térmicas sostenibles para viviendas, edificios, procesos industriales, reduciendo dependencia de combustibles fósiles.
Tecnologías clave
Combustión directa de biomasa
Combustibles sólidos: leña, astillas, pellets, residuos forestales o agrícolas.
Equipos: calderas, estufas, chimeneas; desde instalaciones domésticas (kW) hasta calderas de varios cientos de kW o más para comunidades, redes de calor o usos industriales.
Aplicaciones: calefacción, agua caliente sanitaria, vapor o calor de proceso en industrias.
Generación eléctrica y cogeneración con biomasa
Centrales de biomasa: queman o gasifican biomasa para generar electricidad, y en cogeneración aprovechan calor residual.
Escala: desde pequeñas plantas hasta centrales industriales; por ejemplo, centrales de ~50 MW usando biomasa como combustible.
Ventajas de cogeneración: mayor eficiencia global al aprovechar calor útil además de electricidad.
Biogás y residuos orgánicos (biomasa residual)
Materia orgánica, residuos agrícolas, residuos agroindustriales, residuos forestales, residuos de madera como astillas, serrín, cáscaras, subproductos pueden ser utilizados para generación térmica, biogás o electricidad.
Esta ruta contribuye tanto al manejo de residuos como a la generación de energía renovable, incorporando circularidad.
Datos de uso y relevancia en España
Según un informe reciente, el consumo de biomasa en España alcanzó los 48,1 TWh en 2022. La mayor parte se destina a usos térmicos (~95 %), mientras que el resto se destina a electricidad y otros usos energéticos.
Las aplicaciones térmicas mediante biomasa (viviendas, edificios, comunidades y redes térmicas) representan un ahorro frente a combustibles fósiles, y gracias a mejoras tecnológicas, hoy los equipos son más eficientes, automatizados y con menores emisiones.
La diversidad de combustibles permite adaptar proyectos a distintas escalas y disponibilidades de recursos: leña, astillas, residuos forestales, pellets, subproductos agrícolas.
Retos, barreras y oportunidades
Suministro sostenible de materia prima: asegurar disponibilidad de residuos agrícolas, forestales o subproductos de forma constante.
Logística y costos de transporte / almacenamiento / tratamiento: la biomasa es volumétrica, heterogénea, y requiere procesos de pre-tratamiento — astillado, secado, compactación — para optimizar su uso.
Economía de escala vs. descentralización: las grandes plantas logran economías por escala, pero las soluciones distribuidas (calderas para comunidades, estufas, biogás local) son atractivas en zonas rurales o con recursos dispersos.
Regulación, certificación y calidad del combustible: la calidad de pellets, astillas u otros biocombustibles sólidos debe cumplir normas para asegurar eficiencia, emisiones y seguridad.
Conclusión
La biomasa constituye una fuente madura, flexible y muy relevante dentro del panorama energético en España. Sus múltiples rutas tecnológicas (combustión directa, cogeneración eléctrica-térmica, biogás, uso térmico residencial/industrial) permiten adaptarse a diferentes necesidades, escalas y disponibilidades de recursos. El desarrollo reciente de tecnologías, mejoras en eficiencia y profesionalización del sector (calderas modernas, redes de calor, normativas de calidad) han potenciado su competitividad frente a fuentes fósiles, especialmente en aplicaciones térmicas.
Sin embargo, la viabilidad final de proyectos depende de una gestión sostenible del recurso, logística eficiente, calidad del combustible y normativa favorable. Por ello, la biomasa sigue siendo una apuesta clave para una transición energética realista, descentralizada y sostenible.
Referencias (publicaciones en español)
[1] Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE), Energía de la biomasa, Manual de Energías Renovables, 2007.
[2] IDAE, Biomasa: producción eléctrica y cogeneración, 2007.
[3] IDAE, Estudio Uso energético de la biomasa, el biogás y los residuos. Situación en España, 2021, Madrid, 2025.
[4] IDAE sitio web, “Biomasa”, descripción de recursos, combustibles y aplicaciones térmicas.
[5] Fundación Endesa, “Centrales de energía de la biomasa” explicación del funcionamiento de centrales de biomasa para producción eléctrica.
[6] Informe “El consumo de biomasa en España” (sitio TECPA, 2023) datos sobre consumo energético y distribución del uso de biomasa.
[7] Publicaciones sobre biomasa y biogás, calderas y usos térmicos: estadísticas, guías técnicas y estudios de mercado.