Tu planteamiento es correcto desde el punto de vista técnico. Como complemento, es importante destacar que la interacción entre la dinámica del frenado y el sistema de mando también influye directamente en el comportamiento térmico del sistema de frenos.
En condiciones exigentes, como descensos prolongados, aun cuando el ABS y el EBD mantengan la estabilidad y eviten el bloqueo de las ruedas, una gestión inadecuada de la presión hidráulica puede concentrar el esfuerzo de frenado en el eje delantero, generando sobrecalentamiento de discos y pastillas y provocando fading. Por ello, la correcta regulación del sistema de mando, junto con el uso del freno motor, resulta esencial para mantener la eficacia del frenado.
Este escenario refuerza tu análisis al demostrar que una adecuada modulación de la fuerza de frenado no solo mejora la estabilidad y seguridad, sino que también preserva el rendimiento y la fiabilidad del sistema.