Los motores eléctricos cumplen un papel fundamental en los vehículos actuales, ya que están presentes en sistemas como elevavidrios, limpiaparabrisas, electroventiladores, bombas de combustible, dirección asistida eléctrica y sistemas de climatización. Su función es transformar la energía eléctrica en movimiento mecánico de forma eficiente y controlada.
Su importancia seguirá creciendo en el futuro de la industria automotriz debido al aumento de vehículos híbridos y eléctricos, donde los motores eléctricos no solo cumplen funciones auxiliares, sino que se convierten en el principal sistema de propulsión. Además, permiten mejorar la eficiencia energética, reducir emisiones contaminantes y aumentar el confort y la seguridad del vehículo.