La Eficiencia Energética (EE) se ha consolidado globalmente como el primer y más rentable "combustible" para la transición energética. En Ecuador, la promulgación de la Ley Orgánica de Eficiencia Energética (LOEE) en 2019 no solo respondió a compromisos internacionales de cambio climático, sino que desarrolló un marco jurídico indispensable para abordar la vulnerabilidad y las ineficiencias del sistema eléctrico nacional. Este ensayo examina el alcance de la LOEE como eje de la política energética, su impacto en la competitividad sectorial y los desafíos regulatorios que enfrenta su implementación efectiva. [1]
La LOEE es el documento fundacional de la política de EE en Ecuador, creando el Sistema Nacional de Eficiencia Energética (SNEE) e institucionalizando la gestión del recurso. Su gran valor radica en su carácter transversal, impactando a los principales sectores de consumo:
- Regulación de la Demanda (Grandes Consumidores): La ley impone la obligación, a los principales usuarios de energía (industria, comercio y sector público), de reportar consumos, realizar auditorías y establecer metas de ahorro. Esta medida convierte a la EE de ser una opción voluntaria a ser una obligación operativa y legal, forzando la optimización de procesos.
- Protección al Consumidor (Etiquetado): Al exigir el etiquetado de equipos y electrodomésticos, la normativa dota al usuario de información transparente. Esto genera un efecto de arrastre de mercado , promoviendo indirectamente la importación y fabricación de productos de alta eficiencia y retirando gradualmente del mercado aquellos obsoletos.
- Construcción Sostenible (NEC-HS-EE): La inclusión de estándares de EE en la Norma Ecuatoriana de la Construcción (NEC) asegura que el crecimiento urbano y de infraestructura cumplan con criterios de aislamiento térmico y aprovechamiento lumínico . Esto es crucial, ya que las decisiones de diseño en la fase inicial de un edificio determinan su consumo energético durante décadas.
El Desafío de la Implementación: De la Ley al Ahorro
Si bien la estructura legal es robusta, la eficacia del marco normativo reside en su aplicación, que presenta desafíos significativos.
El principal obstáculo es la activación de los incentivos . La LOEE, complementada recientemente por la Ley Orgánica de Competitividad Energética (2024) , introduce beneficios tributarios significativos, como la deducción adicional del 100% de la depreciación de activos fijos para proyectos de EE. No obstante, la burocracia en la certificación de estos proyectos y la falta de liquidez en el mercado para los Certificados de Ahorro de Energía (CAE) pueden ralentizar la inversión. [2]
Un segundo desafío reside en la capacidad técnica . Para que la regulación sobre Grandes Consumidores funcione, el país requiere un ecosistema sólido de Empresas de Servicios Energéticos (ESE) y profesionales certificados capaces de realizar auditorías de alta calidad e implementar soluciones tecnológicas. El desarrollo de este capital humano es tan importante como la misma legislación.
Conclusiones
· La Ley Orgánica de Eficiencia Energética de Ecuador representa un paso adelante fundamental hacia la gestión responsable de los recursos. Al obligar a los grandes actores a optimizar su consumo e incentivar la inversión privada, el marco normativo contribuye directamente a la seguridad energética del país, reduciendo la dependencia de costosas inversiones en nueva generación y disminuyendo las pérdidas en la transmisión.
· Para lograr los objetivos del Plan Nacional de Eficiencia Energética (PLANEE) , las autoridades deben enfocarse en agilizar la operatividad de los incentivos fiscales y financieros, y en fortalecer la fiscalización del cumplimiento de metas por parte de los Grandes Consumidores. Solo mediante una implementación decidida, el marco legal podrá transformar el paradigma de consumo del Ecuador, alineando la competitividad económica con la sostenibilidad ambiental.
|
[1] |
H. P. BARREZUETA, «LEY ORGÁNICA DE EFICIENCIA ENERGÉTICA,» Quito, 2019. |
|
[2] |
I. A. D. S. U. M. d. D. C. L. C. Martínez, G. R. Ordóñez y J. L. A. Zambrano, «NEC,» Quito, 2018. |