Para mí los 3 puntos son claves ya que la generación de fuerza crea el potencial de frenado, y el sistema de mando permite al conductor activarlo de manera controlada. Pero si esa fuerza no se reparte equitativamente entre las ruedas el vehículo puede perder estabilidad de forma inmediata.
- Por ejemplo, una distribución desigual puede causar el bloqueo de ruedas delanteras impidiendo controlar la dirección o traseras provocando el vuelco o patinaje del vehículo, incluso cuando la fuerza generada es la correcta y el mando funciona bien. Para evitar estos inconvenientes los autos modernos poseen un Sistemas ABS el cual facilita la conducción en un frenodo brusco.