Desde un punto de vista técnico, el factor más crítico para lograr un frenado seguro y eficiente es la correcta distribución de la fuerza de frenado, ya que actúa como el elemento que armoniza la generación de la fuerza y el sistema de mando, especialmente en condiciones reales y variables de conducción
Aunque los tres factores son indispensables, la distribución de la fuerza de frenado determina cómo y dónde se aplica esa fuerza, lo que impacta directamente en la estabilidad y el control del vehículo.