El mantenimiento adecuado del sistema de frenos es muy importante para la seguridad del vehículo, ya que este sistema es el encargado de reducir la velocidad o detener completamente el automóvil de forma controlada y segura. El sistema de frenos está compuesto por varios elementos que trabajan de manera conjunta, por lo que la falla de uno solo puede comprometer todo el sistema. En el freno de disco, el desgaste excesivo de las pastillas o un disco deformado reduce la capacidad de frenado y puede provocar vibraciones, mayor distancia de frenado y sobrecalentamiento.
En el freno de tambor, el desgaste de las zapatas o un mal ajuste disminuye la fuerza de frenado y puede generar frenadas desiguales. La bomba de freno es fundamental para generar la presión hidráulica y si está presenta fugas internas o externas, el pedal se vuelve como si fuera una esponja y el frenado pierde eficacia. El servofreno, al fallar aumenta el esfuerzo que debe realizar el conductor sobre el pedal, afectando la reacción en situaciones de emergencia lo cual puede a llegar a ser muy peligroso.
Las canalizaciones deben mantenerse en buen estado, ya que una fuga o corrosión puede provocar pérdida de presión hidráulica. A todo esto es muy importante el líquido de frenos ya al absorber humedad con el tiempo, pierde sus propiedades, disminuye su punto de ebullición y puede causar fallos , por eso es importante tener una constante revisión a cada elemento que comforma el sistema de frenos.