El sistema de frenos es el principal mecanismo de seguridad activa del vehículo, permite controlar la velocidad, detener el automóvil en situaciones de emergencia y evitar colisiones.
Un mantenimiento adecuado garantiza una eficiencia de frenado en cualquier condición una estabilidad y control del vehículo y la protección de los ocupantes y peatones una mayor vida útil de los componentes mecánicos
La falta de mantenimiento genera fallos técnicos fugas, desgaste, deformaciones que se traducen en riesgos directos de accidente: mayor distancia de frenado, pérdida de control, derrapes o incluso ausencia total de respuesta del sistema.
Freno de disco proporciona una frenada eficiente gracias a la acción de las pastillas contra el disco
Desgaste común: Adelgazamiento de las pastillas, cristalización por sobrecalentamiento, rayado o deformación del disco.
Revisar espesor de pastillas y discos periódicamente.
Evitar frenadas prolongadas que generen sobrecalentamiento.
Limpieza de polvo y residuos metálicos.
Freno de tambor
Se utiliza zapatas internas que presionan contra el tambor para detener el vehículo.
Desgaste irregular de zapatas, acumulación de polvo, ovalamiento del tambor.
Inspección periódica del grosor de las zapatas.
Limpieza interna para evitar acumulación de residuos.
Ajuste del sistema de auto-regulación.
Bomba de freno (cilindro maestro)
Genera presión hidráulica que se transmite a las ruedas.
tomar en cuenta fugas internas, pérdida de presión, desgaste de sellos.
Verificación periódica de fugas.
Uso de líquido de frenos recomendado.
4. Servofreno
Multiplica la fuerza ejercida por el conductor en el pedal.
Fugas de vacío, membrana interna dañada.
Revisión de mangueras de vacío.
Comprobación de la asistencia al frenar.
tuberías y mangueras
Transportan el líquido de frenos desde la bomba hasta los frenos.
Fugas, corrosión, grietas en mangueras.
Líquido de frenos
Transmite la presión hidráulica y lubrica componentes internos.
Contaminación por humedad, pérdida de propiedades (ebullición prematura).
Sustitución cada 2 años o según fabricante.
Uso de líquido homologado (DOT 3, DOT 4, DOT 5.1).