De todo lo visto sobre el capitulo 8 sobre Elementos y piezas
8 del sistema de freno me llamo la atención sobre las propiedades de los líquidos de frenos, lo que más me llamo la atención fue es la diferencia entre el punto de ebullición en seco y el húmedo. Es decir:
Un líquido nuevo (en seco) puede aguantar más de 230 °C (DOT 4), pero al ser higroscópico absorbe humedad con el tiempo y, con solo un 3-4 % de agua, el punto de ebullición baja drásticamente hasta 155 °C o menos. Si se supera esa temperatura en una frenada intensa, se forman burbujas de vapor y los frenos pueden fallar por completo (vapor lock).
Esto me parece lo más crítico porque es un deterioro silencioso: no se nota hasta que ocurre el problema, y afecta directamente a la seguridad. Por eso cambiar el líquido cada 1-2 años no es un gasto innecesario, sino una medida esencial. En conclusion es por esto que tambien me llamo la atencion ya que recalca que es un deterioro silensioso ya que muchas personas creemos que al no tener fugas o un acabado rapido del liquido de frenos no lo tenemos de cambiar pero es todo lo contrario ya que despues de un tiempo este ya no cumple los mismo requisitos que necesita para funcionar de una manera correcta y esto nos podria traer muchos inconvenientes.